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sábado, 27 de junio de 2015

¿Por qué parecemos tan cómodos viviendo una vida que no queremos?

Muchos de nosotros tenemos una vida que no planeamos o nisiquiera queremos.

Vivimos donde no nos gusta, usamos un carro que odiamos porque todo le suena o  mantenemos relaciones con amigos o parejas que no nos han dejado nada bueno pero ahí estamos.

Eso es porque preferimos estar en una zona de confort que asumir un riesgo. Claro, eso no implica que permanezcamos ahí felices y sin quejarnos, al contrario, la mayoría de las veces nos quejamos con cuanta persona nos presta oídos y nos ponemos en el papel de la víctima porque tenemos una vida que no queríamos pero es la que "nos tocó".

La realidad es que todos tenemos lo que nos merecemos, ni más, ni menos. Vivimos donde nos esforzamos y manejamos el carro que queremos o nos movemos en transporte porque nos da flojera buscar otras opciones.

Sí ya sé, ahorita has de estar pensando "estás loca! nadie quiere ser pobre" o "yo no elegí no poder estudiar una carrera o no poder comprar un auto cada año".

Probablemente no has dicho "deseo ser pobre y no tener ni para el camión" pero tampoco has tomado actitudes y decisiones diferentes que te lleven a tener otro estilo de vida ¿o sí?

 Por eso hace unas líneas te escribía que todos tenemos lo que nos merecemos, porque tenemos lo que hemos luchado por tener o con lo que nos hemos conformado a vivir.

Seguramente tienes un trabajo que odias, pero debes llevar el sustento a tu casa, tienes colegiaturas y deudas que pagar y hay un sin número de compromisos que no pueden quedarse colgados porque tú quieras perseguir un sueño.

Entiendo todo eso, pero también creo que si sólo vas a tu trabajo sin pensar en tener otras opciones como iniciar un negocio propio o reinvertir en algo para comenzar un negocio en ventas, seguirás en ese círculo vicioso de pobreza y frustración en el que ya estás inmerso.

Es como aquella historia del perrito y el clavo, donde aquel perrito llora y llora cuando se acuesta en una esquina de la sala de su amo. Siempre se acuesta ahí y se lastima con un clavo y no hace más que llorar. 

Un día llega un hombre de visita y se extraña del llanto del perrito 
- ¿qué le pasa a tu perrito, está enfermo? 
-No, es que siempre se acuesta ahí y justo ahí hay un clavo con el que se lastima y llora.

La visita asombrado le dice
-¿y por qué no se cambia de lugar?
-Pues porque imagino que le duele mucho como para hacerlo llorar, pero no lo suficiente como para que él se mueva de lugar y deje de lastimarse. 



Así son nuestras vidas cuando decidimos victimizarnos y no hacer nada al respecto para mejorarlas, pensando "podría vender, pero siento que eso no es para mi" ó "no estudie una carrera  para vender por catálogo", o "si quisiera tener mi propio negocio pero no cuento con capital para ponerlo".

Yo creo que muy pocas personas en el mundo entero comienzan un negocio con capital propio, generalmente se arriesgan tomando créditos o pidiendo prestamos personales a familiares y amigos.

Pero también existe la hermosa opción de hacer una red de mercadeo, y eso implica, en muchos casos, una inversión pequeña de tiempo y de dinero y que puede ir creciendo a la par de tus necesidades. Si requieres información de como podrías iniciar en una hoy mismo dejame tus datos y te asesoraré con gusto.

Te recomiendo que analices tu vida, y si no te gusta lo que hay en ella comiences a cambiar de mentalidad para que transformes todo lo que hay en ella. Es muy fácil traer el clavito en la cola y hasta puedes aprender a vivir con el dolor, pero también puedes tener un dolor pequeño y momentáneo cuando te saquen el clavo y ser feliz para siempre.

Recuerda que el único arquitecto de su propia vida eres tú y no estás predestinado a vivir de una u otra forma. Todo lo has hecho tú y tu esfuerzo o tu decidía.

Gracias por leer y compartir, porque si para ti esta información es valioza, para alguien más puede ser un salvavidas.

martes, 16 de junio de 2015

El éxito se te pega, se contagia

Los seres humanos por naturaleza somos empáticos. Las cosas que a los demás les suceden generalmente nos impactan igual o más que a ellos mismos.

¿Te ha pasado que llegas de lo más tranquilo a tu trabajo y algún compañero o jefe están de malas y resulta que al poco rato tú estás igual? 

O cuando vives en pareja y has tenido un día horrible pero llegas a casa y tu pareja está cantando, te mira sonríe y tu terminas por dejar tu mal día atrás. 

Eso pasa porque nos contagiamos fácilmente de las emociones y de los estados de ánimo, como cuando nos contagiamos de gripa sólo por ver a alguien enfermo. 

La mente es tan poderosa que genera lo que tú desees pero si eres empático hacia lo negativo sólo pensarás negativo. 

lo alarmante y lo que me lleva a escribir este artículo es que el fracaso y el éxito también se contagian. 

Todos en algún momento de la vida hemos tenido un sueño, un deseo y lo construimos o lo dejamos de construir muchas veces por la gente que nos rodea. 

En la universidad tuve un sin número de maestros frustrados y fracasados que te decían en menos o más palabras "serás igual que yo" y vi como poco a poco apagaron mi sueño y el de muchos otros. 

Hoy en mi negocio multinivel he encontrado gente maravillosa que ha tenido miles de sueños y retos por cumplir y los han cumplido. 

Son una fuente de ejemplo e inspiración para ser como ellas (porque todas son mujeres) y gracias a eso he comenzado a transformarme. 

Este negocio ha cambiado desde mi visión financiera hasta mi modo de vivir y me esta fomentando ser una mejor persona. 

Si tú tienes un sueño y por algún motivo no lo has logrado no te rindas, pero si analiza cuál ha sido tu freno. 

Si has sido tú mismo deberás trabajar mucho en tu persona, pero si ha sido porque inconscientemente te has rodeado de gente fracasada y frustrada, lamento decirte que o cambias de círculo social o seguirás sin lograr tu meta. 

Muchos se quedarán en el camino y lo que es peor, se aferrarán a ti no dejándote ir y recordándote que eres igual de perdedor que ellos. 

Será una transición difícil pero cuando lo logres verás como comienzas a rodearte de la gente correcta y cosas fantásticas comienzan a suceder. 

Gracias por leer y compartir.